ESTO NACIÓ LLENANDO EL DEPÓSITO Y MIRANDO EL TICKET CON CARA DE TONTO.
Repostas, miras el importe, te entra el bajón. Luego ves que la gasolinera de enfrente lo tenía a doce céntimos menos el litro. Doce céntimos. Por cruzar la calle. Ahí fue donde empezó todo.
El cabreo original
El móvil para mirar dónde repostar más barato lo cogí con buena fe. Me encontré con cinco banners, un formulario para "comparar tu seguro del coche", un "asistente" empeñado en colocarme una tarjeta de fidelización y un aviso de cookies que ocupaba media pantalla. Tío, que solo quería saber si me esperaba a la gasolinera de la rotonda o repostaba aquí mismo.
A la semana registré el dominio. Y esta web es justo lo contrario de aquello: abres, miras qué gasolinera tienes más barata cerca, le das al botón para abrir Google Maps o Waze, y te largas. Sin que nadie te persiga, sin venderte un seguro, sin pedirte el correo. Hereje, lo sé.
Quién hay detrás (spoiler: uno)
Aquí no hay equipo, ni inversores, ni un "departamento de growth". Soy yo — Andreu, desarrollador desde España—, a ratos sueltos, entre proyecto y proyecto, con un portátil y demasiados cafés. Construyo la web, la mantengo y pago el servidor de mi bolsillo. Cuesta menos que llenar el depósito una vez, así que tampoco me voy a quejar.
Sale del taller de Sineratics Labs, donde monto micro-productos como este para cacharrear con tecnologías y diseños que luego aplico en proyectos de cliente. Traducción: este es mi patio de recreo y tú estás invitado.
De dónde salen los precios
Del Geoportal de Gasolineras, el servicio público del Ministerio para la Transición Ecológica. Ahí están todas las gasolineras de España: las de marca de toda la vida, las del súper, las cooperativas y las low-cost de polígono. Los precios son los que cada una le declara al Ministerio, o sea, no me los invento yo en el sofá.
Eso sí, el propio Ministerio admite un desfase de hasta 24 horas entre que cambian el precio en el surtidor y que aparece publicado. Por eso, antes de repostar, échale un ojo al cartel de la estación —no vaya a ser que vengas a darme la bronca a mí.
Para que la web vuele y no machaque la API del Ministerio cada vez que alguien entra, los datos se cachean. Así carga rápido aunque su servicio tenga un mal día (que los tiene).
Privacidad (o sea, que paso de tus datos)
Sin cookies de las que te persiguen por internet, sin compartir nada con terceros, sin login y sin recoger información personal. No hay banner de cookies porque no hay cookies que aceptar. Sí, se puede.
Tus cosas (el combustible favorito, los filtros, las gasolineras que marcas) viven solo en tu navegador, no en ningún servidor mío. Y la geolocalización, si la activas, no sale de tu móvil: el cálculo de la gasolinera más cercana se hace ahí mismo. No sé dónde estás y, la verdad, tampoco me hace falta.
Hablar conmigo
¿Una errata, una idea, una gasolinera que sale rara, ganas de decir hola? Escríbeme a info@tugasolina.es o pásate por mi LinkedIn. No hay formulario de contacto porque los formularios me dan el mismo asco que a ti.
La parte legal en plan rápido: esto es un proyecto personal, independiente y sin ánimo de lucro. No soy una comercializadora, no vendo gasolina ni gestiono nada. Uso datos públicos. Si tomas decisiones con tu depósito, la responsabilidad es tuya —aunque, oye, comparando precios seguro que aciertas más que dándole al primer surtidor que pillas. Ver aviso legal completo.
¿VAMOS A LO QUE IMPORTA?
La gasolinera más barata cerca de ti, en dos toques. Sin paja.
Ver precios ahora